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1 oct. 2010

SECUESTRADOR Y LIBERADO, EL HIJO DE MIGUEL RAMÓN MARTÍN AZUETA, EX ALCALDE DE PLAYA DEL CARMEN


CANCÚN, QR, Viernes 1 Octubre 2010.
CONSTE!
MÁS IMPUNIDAD

+ El secuestro cometido por Jorge Miguel Martín Alvarez, “sin importancia”…
+ Su padre “ejemplar”, fue acusado de violación en 2000 y de represor en 2001
+ Félix obsequia una planta pasteurizadora a Miguel Ramón Martín Azueta

Por CARLOS CANTÓN ZETINA*
carlos_cantonz@hotmail.com
La impunidad hacia la gente poderosa en Quintana Roo sigue siendo una característica de la Procuraduría de “Justicia” durante el gobierno de Félix González Canto. Y en vista de que es un factor que ahuyenta al turismo, exhibe como un demagogo al virrey, quien constantemente dice estar “preocupado” porque la inseguridad pública da una mala imagen a los destinos vacacionales de esta entidad.
La indebida e inmediata liberación del insolente púber priísta Jorge Miguel Martín Alvarez, regidor electo en Solidaridad (Playa del Carmen), es una nueva demostración ante el mundo de lo podrido que está el sistema de procuración e impartición de justicia.
La administración del también militante tricolor González Canto ha brindado ilegal protección lo mismo a artistas (Ana Bárbara) que a funcionarios, legisladores y otros personajes del poder. Pueden incurrir en cualquier corruptela, pueden cometer cualquier tropelía y saben que no serán castigados. Las víctimas no encuentran, en Quintana Roo, una sola instancia que las defienda.
Y el gobernador cubre con su manto de impunidad especialmente a sus muchos parientes a los que mantiene incrustados en el sector público. Existe un nepotismo como nunca antes se había dado aquí, y eso lo sabe la ciudadanía.
Los hijos de la septuagenaria tabasqueña Florentina Vázquez Mier y Concha, arrollada y muerta por el vehículo que manejaba Ana Bárbara el 17 de julio en Cancún, siguen esperando justicia… que nunca llegará.
En ese contexto se inscribe la actitud solapadora de Félix y de los dos procuradores que ha tenido: Bello Melchor Rodríguez y el actual, Francisco Alor Quezada.
Ahora tocó el turno de ser “salvado” a un integrante de la familia Martín Azueta, emparentada con la esposa del mandatario estatal, Narcedalia Martín, “Polly”. Y ocurre en momentos en que se han incrementado de manera alarmante los secuestros en Quintana Roo, además de ejecuciones, extorsiones y robos.
El secuestro que consumaron el júnior Jorge Miguel y su compañero de parranda, Ernesto Alfonso Cabrera Cano, es un delito grave, claramente tipificado por la ley, que no concede libertad bajo fianza. Es decir, deberían estar presos. Al humilde mecánico que los fue a auxiliar para cambiar una llanta del vehículo donde iban los jóvenes, Eutilio Córdoba Leyva, lo mantuvieron privado de su libertad durante varias horas, el domingo 26 de septiembre. ¡Son tan exquisitos que ni siquiera pudieron hacerlo!, o quizá la “cruda” etílica los imposibilitaba. Y ni siquiera se dignaron pagarle los 600 pesos que les cobraba no sólo por cambiar el neumático sino porque tuvo que trasladarse en taxi al lugar.
Para el mecánico hubo también amenaza de muerte por parte del nuevo regidor, quien al rehusarse a pagarle le advirtió: “Me sale más barato darte un balazo y desaparecerte”. Es indignante. Como lo que relata Córdoba Leyva: “me subieron a la fuerza al vehículo, me ataron en el asiento trasero, mientras que Jorge Miguel me advertía que me iban a matar como a los otros… y se reían a carcajadas. Me tuvieron dándome vueltas e insultándome más de tres horas”.
Detenidos por policía federales y presentados ante las autoridades, las “influencias” del padre de Jorge Miguel, el ex presidente municipal de Solidaridad (1999-2002) Miguel Ramón Martín Azueta, con el apoyo de su compadre González Canto, permitieron que –en un santiamén-- los júniors quedaran libres, sin pagar un solo centavo.
Dueño del periódico “El Quintanarroense” en Playa del Carmen, de una embotelladora y otros negocios más, Martín Azueta tiene negros antecedentes. He aquí algunos botones de muestra:
1.- En el año 2000, siendo alcalde, abusó sexualmente de su secretaria (casada y con hijas), ¡y no le hicieron nada!. La víctima denunció al violador y se inició la averiguación previa 529/2000. El 15 de enero de 2002, la periodista Lydia Cacho escribió un artículo titulado “Miguel Ramón: ¿a juicio político?”, en el que estableció que varios organismos civiles pedían ese castigo para el munícipe. Y dijo que la mujer violada, su esposo y amistades cercanas, así como la propia reportera, eran objeto de amenazas de muerte por parte de Martín Azueta para que dejaran el asunto en paz.
2.- El domingo 9 de diciembre de 2001, el entonces alcalde Martín Azueta estuvo al frente de una de las más brutales represiones contra pacíficos colonos de que se tenga memoria en Quintana Roo. Con cerca de 300 policías perpetró un violento desalojo de gente humilde que se había asentado en el predio “Los Gavilanes”, en Puerto Aventuras. Hubo 22 lesionados a balazos, machetazos y macanazos. El diputado local Enrique Alcocer denunció en aquella ocasión que el verdadero propósito del edil al sacar a esa gente, era el de “apoderarse de las mejores playas de Solidaridad”.
3.- En marzo de 2002 dio el visto bueno al ilegal parcelamiento del ‘Ejido Playa del Carmen’, del que ya hemos dado cuenta en este espacio periodístico. Se beneficiaron Román Quian Alcocer, actual alcalde, y parientes y amigos suyos.
4.- Durante su trienio al frente del Ayuntamiento de Solidaridad fue señalado repetidamente de corrupto y de apropiarse de valiosos terrenos ejidales.
Con todo y eso, González Canto en vez de castigarlo, lo “premia”. Martín Azueta luchó y estuvo a punto de conseguir la candidatura a diputado federal por el distrito electoral uno, en 2008. El 7 de diciembre de 2009, el gobernador lo designó integrante de la Comisión de Financiamiento del PRI estatal, que ese mismo día empezó a dirigir Cora Amalia Castilla Madrid.
Además, Martín Azueta fue nombrado el 30 de junio de este año presidente del Patronato de la Universidad de Quintana Roo, por un periodo de dos años.
Peor aún: el ex presidente municipal está a punto de recibir un “millonario obsequio” por parte de su pariente y amigo el gobernador de Quintana Roo: la planta pasteurizadora de leche que el gobierno construyó en el ejido Bacalar, con inversión de 10 millones de pesos. Se le dará esa concesión pero también millonarios recursos del erario para que ponga en marcha el proyecto que incluye un consorcio lechero y la recién edificada planta. Para tal efecto, el 1 de septiembre pasado hubo una reunión a puerta cerrada entre Martín Azueta, el Secretario de Gobierno felixista, Eduardo Ovando Martínez, y el titular de la secretaría estatal de Agricultura (Sedari), Germán Parra López. Es decir, tienen ya todo “amarrado”.
En cuanto al júnior y flamante nuevo regidor, Jorge Miguel Martín Alvarez, es a sus escasos 21 años de edad todo un magnate de los negocios: es Vicepresidente del periódico “El Quintanarroense”, dirige la empresa embotelladora de su padre y es socio activo de la concesionaria de los refrescos “Peñafiel” a nivel local.
Nació en Cozumel el 23 de septiembre de 1989, y su padre se “sacrificó” para mandarlo a Boston (Estados Unidos) a estudiar la preparatoria. Después se vino al DF, donde vivía en una lujosa residencia de Santa Fe y estudiaba carrera en la Universidad Iberoamericana. Truncó sus estudios porque González Canto le dio trabajo como “asesor” de los diputados federales por Quintana Roo (Roberto Borge, Yolanda Ortiz y Carlos Joaquín), en San Lázaro.
Y a principios de este año lo incluyeron en la planilla del filibustero Filiberto Martínez, quien es el alcalde electo de Solidaridad.
En campaña, el júnior Jorge Miguel Martín Alvarez anduvo mucho con Borge y llegó a declarar que, si se convertía en regidor, “buscaré el bienestar de la gente… trabajaré para mi sociedad… quiero ser un líder natural, porque mi generación busca un líder fuerte en quién confiar”.
Acerca de su padre expresó: “Mi papá más bien es mi maestría de la vida política, mi ejemplo a seguir”.
Y es que su papi el ex alcalde corrupto ya lo tiene bien perfilado: después de regidor, presidente municipal y… ¡gobernador de Quintana Roo!.
No hay por qué dudar, en una entidad tan carente de justicia como lo es Quintana Roo, que el júnior llegue tan alto. Por lo pronto, su “broma” --así calificó el grave delito-- de secuestrar a un pobre mecánico, ya se la perdonaron.
¡Aplausos para el procurador Alor Quezada, quien desde luego seguirá en su puesto, porque así lo manda el virrey!...
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*Carlos Cantón Zetina es un periodista tabasqueño con una vasta trayectoria profesional de 45 años. Fue reportero y Jefe de Información del diario Excélsior, y director general de las revistas de circulación nacional Quehacer Político, Polémica y Huellas.

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